Las bolsas de nicotina son una alternativa sin humo que no contiene tabaco, pero sí nicotina agregada para poder satisfacer la necesidad de los fumadores adultos.
Se coloca entre la encía y el labio superior, por lo que no existe dispositivo, calentamiento o inhalación de un aerosol, sino que la nicotina se absorbe a través de la mucosa bucal.
Las bolsas de nicotina se fabrican a partir de compuestos orgánicos de celulosa y contienen nicotina, agua, saborizantes y fibras de origen vegetal.
No generan humo, ni ceniza ni olor y su comercialización en la Unión Europea está permitida.
Las bolsas de nicotina están dirigidas a adultos y en ningún caso a menores. No están recomendadas para no fumadores, embarazadas, adolescentes ni personas con problemas cardiovasculares.
Aunque no están exentas de riesgos, tienen un 99% menos de sustancias tóxicas que un cigarrillo, ya que no producen humo, el principal causante de las enfermedades ligadas al consumo de tabaco.